La última vez que me senté a escribir algo fue el 30 de julio de este mismo año. Ya tendrán una idea de cómo me sentía en ese momento, ya que seguramente muchos de ustedes estaban igual. Sentía una confusión, decepción y desánimo inexplicables. Al igual que muchos, intenté poner de mi parte y hacerme escuchar durante los meses de protesta. Mis días pasaron de ser en un salón de clases para convertirse en días en una autopista llena de personas que gritaban, corrían, lloraban e incluso caían. Fue un tiempo muy duro para todos, tanto en esos días cuando uno participaba, como en los que no, porque era imposible escabullirse de esos pensamientos y sentimientos. En esos días en donde me quedaba en mi casa tampoco era fácil, ya que tenía personas realmente queridas en esas calles llenas de humo y peligro. El desespero y los nervios me consumían, como a muchos, durante esas horas que se ausentaban. Incluso en las noches, mientras dormía solía tener pesadillas que a veces me visitan toda...
Sentimiento desconocido Son las 12:33 am del 31 de Julio del 2017. En estos momentos tanto yo como más de 7 millones de venezolanos, porque sé que son muchísimos más, estamos experimentando un sentimiento desconocido. Tan desconocido que ni sé si pueda explicarlo. Es como un vacío desconcertante. Como si estuvieras en un cuarto muy oscuro en donde no puedes ver nada, pero tienes que seguir caminando. Siento un silencio en el alma aterrador, una tristeza profunda. Por primera vez no pude ni hacer un chiste respecto a los anuncios de la –ni sé cómo llamarla- ¿corrupta? ¿Inhumana? ¿Cómplice? Tibisay Lucena. ¡Ya no hay espacio para chistes! Llegó el momento de despertar y enfrentarse con una realidad cruel. Después de un día en donde la Guardia Nacional asesinó a 15 personas indefensas, y de 4 meses en donde asesinaron a más de 100, ¿Cómo puedes sentirte? No me siento derrotada, porque no podemos ser derrotados con falsedades. Todo el mundo, incluyéndolos, sabe quién es el ganador de ...