Ir al contenido principal

Las únicas víctimas de la abstención somos los ciudadanos

La última vez que me senté  a escribir algo fue el 30 de julio de este mismo año. Ya tendrán una idea de cómo me sentía en ese momento, ya que seguramente muchos de ustedes estaban igual. Sentía una confusión, decepción y desánimo inexplicables. Al igual que muchos, intenté poner de mi parte y hacerme escuchar durante los meses de protesta. Mis días pasaron de ser en un salón de clases para convertirse en días en una autopista llena de personas que gritaban, corrían, lloraban e incluso caían. Fue un tiempo muy duro para todos, tanto en esos días cuando uno participaba, como en los que no, porque era imposible escabullirse de esos pensamientos y sentimientos. En esos días en donde me quedaba en mi casa tampoco era fácil, ya que tenía personas realmente queridas en esas calles llenas de humo y peligro. El desespero y los nervios me consumían, como a muchos, durante esas horas que se ausentaban. Incluso en las noches, mientras dormía solía tener pesadillas que a veces me visitan todavía. Pero, ¿Por qué menciono todo esto? Pues en unos escasos días se llevarán a cabo unas elecciones que no solo han causado mucha polémica entre muchos de nosotros, sino que además son unas elecciones que se tuvieron que haber realizado hace un año. El problema con estas es que demasiadas personas han tomado la decisión e incluso la iniciativa de convencer a sus allegados de no participar. Al principio, yo misma tuve mis dudas. Cuando las personas pasan por momentos duros y depresivos suelen tomar decisiones que ni siquiera profundizan y de las cuales terminan arrepintiéndose mucho después. Por esa razón quise darme mi tiempo de analizar bien la situación.

Estaba cansada, molesta y decepcionada, como incluso lo estoy ahora, pero ¿De qué serviría quedarme con los brazos cruzados? De nada, además de no validar un sistema claramente corrupto. Pero, ¿Ya no sabíamos que lo era? ¿Desde cuándo no se escuchaban en las colas para votar frases como: ‘’Yo sé que igual harán su trampa, pero hay que seguir votando’’? Por lo menos para mí no fue de mucha sorpresa cuando una empresa reconocida salió al aire a corroborarlo. Claro, es un paso fundamental y preocupante el hecho de que tal información se compruebe públicamente, y no lo niego. Pero sería falso decir que antes no sabíamos que lo hacían, porque muchos de nosotros lo afirmábamos con seguridad y, sin embargo, nunca nos deteníamos. ¿Por qué? No queríamos ser silenciados ni privados de nuestros derechos.


Por otro lado, está la prueba del mismo 30 de Julio en donde ocurrió esa alteración de resultados que se hizo pública, ¿Por qué no volverían a hacerlo tan descaradamente? ¿Cuál es la diferencia? Pues a mi parecer la diferencia está en cada uno de nosotros. La mayoría de las personas NO asistió a dicha elección, no participamos si quiera en el conteo de votos como normalmente se hace. ¿Cómo no iban a aprovechar dicha ocasión?  No pienso caer en la ilusión de discursos políticos en donde afirman que si participamos no habrá trampa, personalmente pienso que sí la habrá. Al igual que considero que ningún político electo solucionará tantos problemas que tenemos. Tampoco voy a ir este domingo porque al escuchar las propagandas políticas me sienta identificada o esperanzada. Como muchos, he aprendido que la mayoría de esos discursos solo quedan en palabras. Pero sinceramente, considero que mi impulso para ejercer mi derecho a votar no debe estar respaldado por el discurso de un aspirante a gobernador o por las promesas dichas mediante los mismos, sino por mi responsabilidad como ciudadana de un país. Y para serles sincera, hasta por el mismo hecho de no dejarles el camino libre a aquellas personas ineptas que quieren buscar cualquier tubo roto de donde sacar dinero.  No obstante, creo que ningún ‘’voto castigo’’ tiene cabida en esta jugada. No debemos ir a votar para castigar o premiar a alguien más que anhele un cargo, sino por el hecho de ser ciudadanos. Las únicas víctimas seguras en una elección respaldada por la abstención de los ciudadanos serán ellos mismos. 


Vanessa Cirkovic

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un bosque abandonado

Imagina que llevas años viviendo en una cabaña ubicada en medio de un bosque tenebroso donde fallan las tuberías, donde falta la luz, donde hay cuartos cerrados que no puedes volver a abrir, donde hay fantasmas deambulando que se llevan tus cosas, donde falta comida en la nevera, donde hay grietas en las paredes y falta cerámica en el suelo. Imagina que te enfermas y no encuentras medicamentos en tu estante, o que comienzas a ver cuartos vacíos porque tu hermano se fue. Imagina que decides aguantar eso porque a pesar de todo es tu casa, y allí creciste. Allí viven tus seres queridos y es tu hogar, donde te sientes cómodo y en donde eres feliz porque, a pesar de todo, tienes eso y no quieres abandonarlo. Quieres cambiar tu realidad y mejorar esa situación, así que sales al exterior, donde hay lobos, cazadores y diversos animales peligrosos, para buscar ayuda. Para encontrar una solución. Y resulta que ese bosque de afuera está igual de deteriorado y abandonado, está oscuro y silencio...

Sentimiento desconocido

Sentimiento desconocido Son las 12:33 am del 31 de Julio del 2017. En estos momentos tanto yo como más de 7 millones de venezolanos, porque sé que son muchísimos más, estamos experimentando un sentimiento desconocido. Tan desconocido que ni sé si pueda explicarlo. Es como un vacío desconcertante. Como si estuvieras en un cuarto muy oscuro en donde no puedes ver nada, pero tienes que seguir caminando. Siento un silencio en el alma aterrador, una tristeza profunda. Por primera vez no pude ni hacer un chiste respecto a los anuncios de la –ni sé cómo llamarla- ¿corrupta? ¿Inhumana? ¿Cómplice? Tibisay Lucena. ¡Ya no hay espacio para chistes! Llegó el momento de despertar y enfrentarse con una realidad cruel. Después de un día en donde la Guardia Nacional asesinó a 15 personas indefensas, y de 4 meses en donde asesinaron a más de 100, ¿Cómo puedes sentirte? No me siento derrotada, porque no podemos ser derrotados con falsedades. Todo el mundo, incluyéndolos, sabe quién es el ganador de ...